CCA

Como en El Puerto, en ningún sitio

24 Junio 2014

SI la expresión "como en casa, en ningún sitio" tiene una fuerza intrínseca que pocas veces nos cuestionamos. Aquellos que están fuera de "su casa" ya sea por ocio o por trabajo, la pronuncian más que aquellos que hemos tenido la "suerte" de permanecer en nuestra ciudad, en casa. Pero ¿qué hace que añoremos nuestra casa? ¿Qué da valor a lo que nos rodea en nuestra ciudad?
Las ciudades, al igual que nuestro hogar, están impregnada de valores que proyectan hacia el exterior de diversas formas, para que cada uno de nosotros nos identifiquemos con ellos y nos haga experimentar sentimientos. Esto es un principio básico de publicidad y marketing. Se aplica a productos, marcas, regiones, países y por supuesto ciudades.

En televisión ahora esta de moda eso de "la marca España" tan devaluada últimamente, si ese concepto nos lo llevamos a ciudades ¿sigue siendo válido?. Totalmente, pensad en Barcelona, Sevilla o Valencia, ciudades con identidad propia, vanguardismo, cultura o modernidad se nos viene directamente a la cabeza, eso es marca ciudad.

La competencia por la atracción de turismo obliga a las ciudades a tomar planes de acción, para lograr un posicionamiento y una reputación clara y positiva con respecto a otras ciudades. Es imprescindible contar con una buena estrategia de marketing, basada en estudios de investigación, impulsada por los propios gobiernos, respaldada por empresarios y apoyada por los medios de comunicación. Vamos, lo que viene siendo un plan de ciudad.

Un plan de ciudad, que piense realmente por dar valor a la marca ciudad, no puede ser una promesa electoral, puesto que es un proyecto a largo plazo y que se gestiona poco a poco. Es muy importante que dicho plan explote valores reducidos, para proyectar una imagen clara y coherente para lograr un producto integral, es decir, una ciudad fácilmente reconocible, con una personalidad definida.

Mi ciudad es El Puerto de Santa María, antaño epicentro turístico y comercial de la Bahía de Cádiz. Su identidad ha perdido muchos valores históricos, ya sea por accidente o mala praxis. Inmersa en un dilema de identidad, es importante, ahora que aún hay tiempo, de construir un plan de ciudad, que respete sus históricos valores y cree nuevos para posicionarla en las generaciones venideras.

Me gustaría en un futuro muy próximo poder hablar de marca El Puerto y automáticamente decir "como en El Puerto, en ningún sitio".