CCA

"A veces la burocracia hace que se pierda el tiempo y que, por tanto, no se genere empleo"

22 Noviembre 2013

Lucía-González-gerente-del-CCALucía González Pérez es la Gerente de la Asociación de Empresarios CCA El Puerto de Santa María – CCA Centro Histórico. Tiene 39 años y es nieta, hija y sobrina de empresarios. Trabaja desde hace 12 años en el desarrollo asociativo empresarial vinculado especialmente al centro urbano de El Puerto.

Lucía-González-gerente-del-CCAParticipó activamente en el proyecto de creación del CCA desde el minuto cero, logrando en menos de dos años el reconocimiento oficial de la Junta de Andalucía. Pertenece a varias entidades con fines sociales, ya que su trabajo le ha hecho ser consciente de lo que aportan estos colectivos a la sociedad y al interés general y de “lo difícil que es hacer algo, poner un grano de arena para mejorar la situación con la escasez de recursos tanto humanos como económicos”.


Lucía: ¿qué es el CCA?
El Centro Comercial Abierto es una asociación de empresarios cuyo objetivo es trabajar de manera conjunta por el interés general del centro histórico y de la ciudad, para mejorar. Dentro de esto, intentamos mejorar el espacio urbano, a través de medidas como el mantenedor urbano, promover acciones de atracción del público al centro, de promoción de los propios establecimientos, a instalar nuevos establecimientos en el centro; en definitiva, que el ámbito en el que está implantado nuestro negocio funcione mejor.
Los empresarios pueden intervenir de la puerta de su establecimiento hacia adentro, pero hacia afuera es público, por eso la asociación procura ser interlocutor entre el negocio y las administraciones para que esa zona al aire libre pueda ser considerada igual que un centro comercial cerrado. Se trata de sumar entre todos para potenciar el centro histórico de la ciudad que es la identidad de la ciudad.


El CCA tiene socios de fuera del centro, esto puede resultar chocante…
Como Centro Comercial Abierto tenemos un ámbito delimitado por el centro histórico, lo que no excluye que puedan participar empresas de fuera del casco histórico porque hay necesidades comunes y les prestamos también atención.


Llevas muchos años dedicada al asociacionismo comercial, ¿cómo has visto cambiar el comercio del centro de El Puerto?
Entiendo que un centro urbano debe estar formado por el comercio tradicional, por el comercio de firmas y por el comercio de innovación con emprendedores.
Actualmente en El Puerto tenemos el comercio tradicional que va sobreviviendo a lo largo de los años, algunos sin relevo generacional, tenemos el negocio de gente joven que se autoemplea, pero es cierto que nos falta la tractora de la mayor parte del público porque se dirige a personas de todas las edades y es importante que esté.
El centro dispone de un comercio muy especializado, en piel, en joyas, en textil para una determinada edad, pero nos falta el negocio para clientes de 0 a 80 años que aportaría afluencia de público a las calles que va en beneficio de todos. Por supuesto que no es la panacea porque también influyen otra serie de factores como el nivel de población del centro o tener un mercado de abastos atractivo, entendiendo que en muchas ciudades funciona como motor comercial e incluso turístico, y sobre todo nos falta potenciar el valor, el potencial, que tiene El Puerto de Santa María, lo que nos diferencia, los que nos hace originales… tenemos una oferta hostelera y comercial, pero también tenemos una oferta patrimonial y cultural inmensa.
Si conseguimos cohesionar playas, bodegas, el Poblado de Doña Blanca, el parque natural, Puerto Sherry, el campo de golf…, todo eso debe confluir en el centro histórico. A mi juicio falta ese engranaje que haga que las piezas confluyan en el centro histórico, que debe ser el corazón de la ciudad.


¿Qué parte de responsabilidad tienen las administraciones públicas?
Habría que responder a qué queremos ser de mayores. Tenemos que tenerlo claro con las cualidades que poseemos. ¿Y cómo podemos hacer para poner en valor esas cualidades, para que la gente las conozca? Tenemos que hacer que la gente se enamore de esas cualidades, tanto el portuense como el turista y que desee volver. No se trata de comprar o no comprar, esto va más allá, a conseguir una ‘marca’ ciudad. Para cambiar la situación no podemos seguir haciendo las mismas cosas. Tú puedes corregir carencia por carencia, pero no se puede parchear, debemos tener en perspectiva qué queremos hacer, a dónde queremos llegar. A veces damos soluciones temporales pero no arreglamos el problema.


La peatonalización del centro de la ciudad provoca disparidad de criterios, ¿qué es lo que nos aporta?
La peatonalización aporta calidad de vida. Desde poder pasear tranquilamente con nuestros hijos por las calles a poder disfrutar de la ciudad porque la hemos recuperado. Ahora bien, una peatonalización mal realizada da lugar a ciertas incomodidades de accesibilidad con vehículos, de aparcamiento… pero la peatonalización es positiva. En El Puerto quizás nos falte la parte de comunicación, de vida con vecinos, y ese camino de un paso tras otro y tras otro que no se llega a ver nunca. ¿Es bueno pintar tu casa? Sí. Pero si la pintas de rosa chicle, ya no es tan bueno. Lo mismo pasa con el centro urbano: ¿es positiva la peatonalización? Sí. Pero, ¿se ha seguido una normalización estética? ¿El ciudadano percibe esa peatonalización como una incomodidad o como un espacio recuperado? En nosotros está hacer que el ciudadano disfrute de ese espacio y que pueda llegar fácilmente.


Para ello el CCA plantea una serie de proyectos, ¿cuáles van a ser sus líneas maestras?
Seguimos trabajando en la promoción del centro histórico, en decir que existimos. Hoy día, desgraciadamente, la mayor parte de la población no vive en el centro por lo que el trabajo de comunicación es arduo y constante. Una de las últimas acciones es A Cielo Abierto, que se va a ir desarrollando en el tiempo para entablar comunicación con los ciudadanos a través de los móviles, de las tablets, de los ordenadores portátiles, para que piensen en nuestra oferta. Y continuamos con la campaña de Navidad o la de aparcamiento gratis, además de retomar la figura del mantenedor urbano del centro que tan buen resultado nos ha dado. Y, lógicamente, convertirnos en canal de comunicación con el ayuntamiento, al que mantenemos constantemente informado, para que todos sumemos para la mejoría de centro, en la que deben estar implicadas la mayor parte de las concejalías. Por ejemplo, las tasas para instalar un negocio en el centro histórico deben ser distintas por las características de esa parte de la ciudad, así que debemos facilitar el acceso a esos emprendedores en la tramitación de licencias, por los permisos necesarios, pensando en una discriminación positiva con respecto a tasas, reformas o aperturas. Y por supuesto, hay que tener especial celo en la limpieza de estas zonas porque son nuestra carta de presentación. No es solo captar nuevas empresas, sino mantener las existentes y mantener el empleo en vista de la terrible tasa de paro de nuestra ciudad. En la creación de empleo tienen mucho que ver el autoempleo y las microempresas, así que estas deben ser una prioridad en acompañamiento, en tutela, en facilidades… Las administraciones deben ser servicio, intentando mantener unos criterios que beneficien a la generalidad de la ciudad. Es muy importante mimar y cuidar a las empresas existentes, porque los trámites en las administraciones son muy farragosos. A veces la burocracia hace que se pierda el tiempo y que, por tanto, no se genere empleo. Puede que se enquiste un asunto burocrático pero no porque el ciudadano haya sido negligente, sino porque no se le ha informado adecuadamente.


Recientemente participaste en el Salón Internacional de la Franquicia, ¿qué podemos hacer para atraer franquicias al centro?
Una franquicia, al igual que un empresario, busca un negocio. En este salón pude percibir que, aunque no sea consuelo, todo el mundo padece los mismos problemas de retención del consumo. Los responsables de expansión de distintas franquicias nos transmitieron que quieren volver a los centros urbanos por el contacto directo con los núcleos de población, con los vecinos, con los flujos de público. El tema es plantearnos cómo hacemos desde las administraciones, asociaciones, propietarios de locales, para mostrar que la ciudad es una  oportunidad de negocio, atractiva, real y diferente de otras poblaciones.


Fuente: Espacio Digital